Revista del Campo: El pistacho avanza como una gran oportunidad

Vittorio Bianchini, encargado del Salón de Frutos Secos de Fruittrade-Revista del Campo 2026, enfatiza que este fruto tiene una creciente valoración internacional, lo que puede ser aprovechado por los productores nacionales. Además, analiza la temporada para las nueces, complicada por el conflicto en Medio Oriente y las condiciones del mercado.

Las múltiples ventajas que llaman a apostar por el pistacho y la condición actual de la industria de la nuez son algunas de las conversaciones que marcarán el Salón de Frutos Secos de la Fruittrade-Revista del Campo 2026 que se llevará a cabo en los jardines de El Mercurio el 29 y 30 de septiembre. En el evento se contará con la participación de especialistas de los distintos rubros. Además, incluirá una charla sobre el mercado del pistacho y su potencial.

Esta especie, de acuerdo a Vittorio Bianchini, ingeniero agrónomo en EasyNut Tecnología y encargado del Salón de Frutos Secos de la feria, es una muy buena alternativa frutícola de diversificación para la zona centro norte del país.

Hoy en Chile la superficie plantada de pistacho está por debajo de las 200 hectáreas. Principalmente son ensayos, a excepción de unos tres proyectos que tienen superficies cercanas a las 30 hectáreas, que ya están produciendo y comercializando el fruto.

Bianchini destaca que el pistacho tiene una demanda que crece muy fuerte. “Todavía como snack, pero la parte industrial está aumentando muchísimo en productos como yogures, chocolates, pastelería y como base de ingrediente para otros alimentos, como la pasta de pistacho”.

—¿Chile tiene una oportunidad real con este fruto seco?

—Dado su potencial de consumo y el crecimiento que se está viendo, a pesar de que otros orígenes hayan aumentado la producción, como California, se mantiene todavía con muy altos precios y muestra una muy buena perspectiva de mediano y largo plazo.

En base a lo que se ha visto los últimos años, en los que se ha comenzado a producir pistacho en Chile, existen zonas climáticas donde debería darse bastante bien. Sus principales requerimientos climáticos no distan mucho de los del nogal, a excepción de los grados día. En términos de frío, requiere más o menos lo mismo que el nogal. La única particularidad es que el requerimiento de grados día del que se habla en la literatura es muy alto. Pero el cuestionamiento no es ese, sino que son grados día de zonas donde las temperaturas superan los 40°.

Lo que estamos viendo es que en Chile, a pesar de que no exista ese nivel de más de 3 mil grados, son todos principalmente por debajo de los 35° y no tenemos grados día que se acumulen sobre los 40°.

Entonces, dado que el pistacho está funcionando en estos valles donde no cumple teóricamente los grados día, no es un problema del pistacho, sino de cómo se miden esos grados día.

—¿Cuáles son los desafíos para este cultivo en el país?

—El primer gran desafío es poder contar con plantas de alta calidad y de las variedades que hoy día son las que el mercado está pidiendo. En este minuto, hay varios viveros trabajando en poder responder a esa necesidad, que tengamos plantas de calidad, terminadas y a un valor razonable que nos permita que se puedan empezar a sembrar grandes superficies de pistacho en Chile.

El desafío número dos es la tecnología actual técnico-productiva. Se están viendo resultados muy atractivos en los huertos que hay en Chile, en comparación con resultados que se pueden haber visto en Argentina o que se pueden estar viendo en Estados Unidos o en España. En Chile, se han visto resultados bastante buenos asociados a cambios en el manejo.

El tercer desafío importante que se tiene para poder llegar a ser industria es el tema del procesamiento y la comercialización del fruto.

El pistacho, al igual que el nogal, requiere un proceso de limpieza y secado del fruto y, posterior a eso, todo lo que tiene que ver con selección, envasado y procesamiento para que en el futuro sea un producto exportable.

Pero, si se logra en alternativa para la fruticultura, requerimos tener la capacidad de procesarlo y comercializarlo internacionalmente. Los principales destinos podrían ser China en el corto plazo, que es un gran importador de pistacho en el mundo, y también países europeos.

—En cuanto a las nueces, ¿cuáles son las novedades?

—El mercado de las nueces ha estado complicado. Esta temporada partió con un precio intermedio y ha ido lentamente bajando, con algunas complicaciones. La principal razón fue que las cosechas del hemisferio norte de la temporada anterior fueron mal estimadas. Se generó una sensación de que iba a haber menos oferta. Por ende, el precio a fines de 2024 y durante 2025 fue bastante positivo. Aumentó casi un 40% respecto de lo que veníamos teniendo, más o menos, entre los años 2021 y 2023.

En 2024 empezó a subir un poco y 2025 fue bastante positivo, pero este año estamos con una tendencia a la baja debido a ese incremento inesperado de la cosecha del hemisferio norte de la temporada pasada y también a los conflictos que ha habido en Irán, que han complicado de cierta manera el movimiento de los productos en el mundo. Medio Oriente consume una fracción importante de las nueces y ese producto, en vez de ir a Medio Oriente, terminó yéndose a otros mercados y generando un sobrestock en los distintos mercados.

Entonces, entre el incremento inesperado de la cosecha en el hemisferio norte y las complicaciones de logística en el mundo, este año ha sido relativamente complicado.

—¿Se podría revertir?

—Se espera que esto podría empezar a revertirse, porque la oferta mundial de nueces debería empezar a bajar sostenidamente en el tiempo.

Dado que el negocio no ha estado muy bien últimamente, las plantaciones en el mundo entero ya no están creciendo. Ya no se están plantando nogales a los niveles de años anteriores, particularmente desde 2018-2020. Entonces, ya debería empezar lentamente a disminuir la oferta global y eso debería hacer que el mercado vaya tendiendo a mejorar.

—¿Qué hay que hacer a nivel local para optimizar esa mejora?

—Hoy el mensaje es no producir kilos de nueces, sino que producir la mayor calidad posible con la mayor cantidad de kilos que yo pueda producir en esa calidad.

No puedo exigirle a un huerto que estoy fertilizando poco, que estoy bioestimulando poco por un tema de costos y, más encima, que se está envejeciendo lentamente, que me produzca grandes cantidades de kilos de alta calidad. Eso no va a pasar.

Entonces, lo que hoy día se sugiere principalmente es realizar podas de mayor intensidad para regular el potencial productivo del huerto, enfocándose más en calidad que en kilos.

—¿Cuál podría ser el impacto de las lluvias de este año?

—En el caso del pistacho, el impacto de las lluvias no es mucho porque son tan pocas las hectáreas y son superficies pequeñas.

En el caso del nogal, el enfoque va en la primavera. Una primavera más lluviosa genera condiciones predisponentes para la bacteriosis. Entonces, sí se espera que sea una temporada un poco más difícil, pero ya las dos temporadas anteriores han sido muy complicadas en términos de esta enfermedad.

Hoy día se están haciendo mejoras y se está tratando de hacer cambios tecnológicos, pero vamos a enfrentar una dificultad climática mayor. Entonces, no hay cómo predecir si vamos a estar mejor o igual que el año pasado en términos de peste negra.

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