Felipe Rieutord, encargado del Salón de Kiwi de la Fruittrade-Revista del Campo 2026, comenta que este espacio se enfocará en explicar cómo trabajar para obtener el mejor fruto posible y en la importancia de trabajando para mantener la industria en el buen momento que está.
Por Catalina Pinela Espinoza, de Revista del Campo
Felipe Rieutord, productor, director de Fedefruta y encargado del Salón de Kiwi de la Fruittrade-Revista del Campo 2026, destaca que este año el foco estará en mostrar a los productores la importancia que tiene la calidad y cómo trabajar para obtener el mejor kiwi posible. Asimismo, adelantarán qué está haciendo el Comité del Kiwi y cómo avanza la industria en el país. Para ello, distintos expositores tales como Felipe Irarrázabal, gerente agrícola de Montefrutal; Iván Muñoz, agrónomo del departamento técnico de Frusan, Daniel Fernández, gerente agrícola de Empresas Altamira, Lorena Gómez, asistente técnico del Comité del Kiwi, entre otros. Quienes buscan mostrar desde la producción los desafíos que mantiene la industria.
Rieutord destaca también el buen momento que vive, hace ya unos años, el kiwi y que lo que quieren transmitir es cómo subir la demanda interna y qué se tiene que hacer para que esa demanda y la de mercados internacionales sea sostenida en el tiempo.
– ¿Cómo se logra eso?
A través de plantar kiwis en la zona que corresponda. Esta fruta tiene muchos requerimientos de suelo, agua y clima, entonces no es llegar y plantar en cualquier parte. Donde plantemos va a ser condicionante para la calidad que vamos a tener finalmente. Y eso va a determinar el calibre, la cantidad de materia seca y, por ende, la almacenabilidad que pueda llegar a tener este kiwi.
– ¿Cuáles son las zonas en las que es ideal plantar?
Hay un mapa que hicieron, que le pusieron distintos colores, que se va a mostrar en la Feria, donde están las mejores zonas, ya sea por clima y por suelo. Por ejemplo, la parte que tiene más influencia costera es la Sexta y Séptima Región. Porque la zona de la cordillera tiene más incidencia de heladas que pueden afectar la producción y la calidad.
– ¿Qué otra cosa se debe hacer para mantener la calidad?
Creo que es hacer de manera oportuna las distintas labores que tiene el kiwi, como la poda, raleo, fertilización y organización. Hasta hace unos años el kiwi era el hermano pobre que tenía un productor porque todo el mundo estaba concentrado en la cereza y, la verdad, no le daban el cuidado que requería.
Hoy eso ha cambiado. Se están cuidando más los árboles, se les están haciendo los trabajos de manera oportuna y eso está ayudando a que crezcamos en volumen a nivel nacional, tengamos más kilos por hectárea y se haga más rentable el producto. Y al tener un huerto mejor cuidado, tenemos mejor calidad de fruta.
– ¿Qué otros grandes desafíos tiene la industria?
Los desafíos, además de producir fruta de buena calidad, es que tenga buena almacenabilidad. Son dos cosas distintas, porque se puede tener una fruta preciosa, pero que no dura nada. Tiene que ser la mezcla de las dos cosas.
Además, hay un desafío de ir abriendo cada vez más mercados y poder ingresar a estos de buena manera.
Por otro lado, es importante la sanidad fitosanitaria de los huertos.
– ¿Cómo se está de acuerdo a eso?
Hoy hay protocolos para ingresar a Brasil y Estados Unidos con Systems Approach, principalmente por el tema de Pseudomonas syringae. No ha sido tan fácil tener los huertos limpios para poder hacer estos Systems Approach. Y lo que se ha logrado hacer al evitar la fumigación es tener otra calidad de fruta y así llegar con un producto impecable a los distintos mercados.
Creo que eso es un gran potencial porque tanto Estados Unidos como Brasil son mercados gigantes, con tremendos potenciales.
– ¿Cómo se evita que ocurra lo que pasó en el pasado o lo que está ocurriendo con la cereza, de una sobreproducción incontrolada?
El kiwi yo creo que ya tocó techo. Hoy nuestro gran desafío es consolidarlo y evitar que pase lo de la cereza. Tenemos que consolidar el crecimiento que está teniendo. Tenemos mercados que están pidiendo kiwi, pero yo creo que el desafío como país es consolidar el crecimiento en plantaciones nuevas que estamos teniendo y poder embalarlo a tiempo y mantener los mercados.
Una misión que podemos tener como industria es saber no plantar desmesuradamente. Entonces, dar señales de que se puede plantar en zonas correctas, porque todavía hay mercado para el kiwi, pero que no sea un plantar descontrolado, porque puede haber zonas que no van a hacer una fruta correcta y eso nos va a complicar.
Hay otro tema que es super importante y es mantener la unidad de la industria, por ejemplo, en el Comité del Kiwi, porque eso es una manera de regular que se coseche con los parámetros indicados. Creo que eso, en los últimos 8 o 10 años ha cambiado absolutamente la percepción del kiwi chileno en el mundo. Porque antes cosechábamos con parámetros superbajos, no había control en lo que se cosechaba y llegábamos con fruta mala, que era imposible de comer. Y hoy estamos llegando con una fruta rica de comer y los mercados eso lo valoran. Y eso ha ayudado a que aumente el consumo de kiwi a nivel mundial, inclusive en Chile.
Pero para alinear los dos mundos, tanto el productivo como el comercial, con un objetivo común, que es tener una fruta de calidad y seguir potenciando los distintos mercados y el consumo a nivel mundial, yo creo que eso es una mirada estratégica como industria.
– ¿Y esa mirada existe hoy?
No al 100%, pero está, porque todavía quedan algunos entes que trabajan de manera independiente y no cumplen con los estándares mínimos y son los que afectan.
FEDEFRUTA FEDERACIÓN GREMIAL

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