El presidente de Fedefruta llamó a recuperar la competitividad de la fruticultura chilena mediante una estrategia de largo plazo, mayor coordinación entre los actores de la industria, actualización de las políticas públicas y una apuesta decidida por tecnología, innovación y capital humano.
Entrevista de AOA Chile en https://www.youtube.com/watch?v=spb9DtsaXQo
La fruticultura chilena necesita hacer una pausa, revisar lo construido durante las últimas décadas y definir hacia dónde quiere avanzar. Esa es una de las principales reflexiones planteadas por Víctor Catán, presidente de Fedefruta, durante su participación en la tercera edición del Kiwi Day 2026, organizado por Revista Red Agrícola.
Para Catán, Chile logró durante los últimos 30 años construir una industria frutícola de enorme relevancia para el país, tanto por su aporte a las exportaciones como por su impacto en el empleo y el desarrollo de las comunidades rurales. Sin embargo, advierte que el escenario competitivo ha cambiado y que otros países han avanzado con mayor velocidad.
“Tenemos que hacer una reflexión bien profunda de lo que ha pasado en los últimos 30 años en materia de fruticultura”, señaló.
En particular, apuntó al avance de Perú, país que en las últimas dos décadas se ha transformado en una potencia agroalimentaria y ha logrado superar a Chile en distintas especies, entre ellas uva, arándanos, palta y cítricos.
Una estrategia para los próximos 30 años
El dirigente gremial sostuvo que el desafío no consiste únicamente en resolver los problemas coyunturales de una determinada especie, sino en construir una visión común para el futuro de toda la industria.
“Lo primero que tenemos que hacer es sentarnos a la mesa y decir: ¿dónde queremos estar en los próximos 25 o 30 años? Y luego, ¿qué necesitamos?”, planteó.
A su juicio, esa definición debe establecer también qué corresponde aportar al sector privado y qué medidas requieren ser impulsadas mediante políticas públicas. Para Catán, Chile debería recuperar el lugar de liderazgo internacional que históricamente ocupó en la fruticultura.
“Tenemos que estar en un sitial donde Chile se ganó el espacio, salió de ese espacio en algunas especies y tiene que retomarlo. En la cúspide, arriba, en los top. Peleando los primeros puestos”, afirmó.
En ese camino, plantea que el sector privado también debe hacer una autocrítica y avanzar hacia mayores acuerdos entre los distintos gremios, mientras que las políticas públicas deben actualizarse para responder a la realidad actual de la agricultura.
Tecnología, genética y una industria menos individualista
Catán también puso el foco en la necesidad de que la industria avance hacia una mayor colaboración para enfrentar desafíos comunes.
A propósito del desarrollo del kiwi, destacó el trabajo realizado por la empresa Zespri en torno al conocimiento del mercado y el fortalecimiento de la categoría, señalando que Chile puede extraer lecciones de ese modelo.
“Cuando la industria entiende los problemas en común, está dispuesta a invertir en común”, sostuvo, vinculando esa inversión con tecnología, genética y desarrollo de campos de prueba.
El presidente de Fedefruta cuestionó que en Chile muchas veces los productores terminen compitiendo individualmente incluso en materias que podrían ser abordadas de manera conjunta, como la investigación y la validación de nuevas variedades.
En esa misma línea, planteó que el cambio cultural debe comenzar incluso desde la formación de los futuros profesionales del agro.
“Desde las mismas escuelas de agronomía hay que enseñar que esto no debe ser tan individualista, que debe haber una mirada un poco más comunitaria”, afirmó.
“Hay que valorar lo nuestro”
Otro de los puntos abordados por Catán fue la necesidad de mejorar la valoración que existe en Chile respecto de la actividad agrícola y frutícola.
El dirigente cuestionó algunas conceptualizaciones que, a su juicio, no reflejan la realidad de la agricultura chilena, y destacó el aporte del capital humano, la tecnología y el conocimiento que existe detrás de la producción frutícola.
“Tenemos una riqueza en nuestro capital humano, en tecnología, en desarrollo”, afirmó, agregando que también es necesario que el país conozca y valore mejor lo que ha construido su sector agrícola.
Para Catán, esta valoración también debe considerar el rol de la agricultura en las zonas rurales. Advirtió sobre el riesgo de seguir despoblando estos territorios y destacó el sentido de comunidad y arraigo que todavía existe en ellos.
“El sentido de comunidad y el sentido de arraigo no hay que perderlo. Y eso es una tarea que debe asumir el Estado de Chile en conjunto con el sector privado”, sostuvo.
El kiwi como ejemplo de una industria que puede recuperar terreno
En el caso específico del kiwi, Catán valoró el crecimiento que ha experimentado nuevamente la actividad después de la fuerte caída registrada años atrás, cuando la superficie plantada pasó desde aproximadamente 13 o 14 milhectáreas a unas 5, 6 mil.
A diferencia del auge de los años 90, considera que el escenario actual presenta características diferentes, especialmente por la inversión realizada en desarrollo de mercado y conocimiento de la categoría.
Para Catán, el desafío es que Chile pueda aprender de estas experiencias y trabajar como industria, más allá de los intereses particulares de cada organización.
“A la medida que nosotros podamos sacar lecciones de lo que ha hecho Zespri como industria, no como Fedefruta, ni Asoex, ni la SNA, sino como industria, como Chile, yo creo que podemos alcanzar esos ideales”, afirmó.
Fruittrade como espacio para discutir el futuro
En este contexto, Catán destacó la próxima edición de Fruittrade, que se realizará los días 29 y 30 de septiembre, señalando que uno de los objetivos centrales será abordar los desafíos de la fruticultura tanto desde la perspectiva de cada especie como desde una mirada transversal.
El presidente de Fedefruta espera que el encuentro permita avanzar en la discusión de una política pública de largo plazo para el sector.
“Necesitamos diseñar y plantear una política pública para los próximos 25 o 30 años del país. Una política de Estado”, enfatizó.
En ese sentido, destacó que Fruittrade busca convocar no solamente a los productores y gremios, sino también a empresas, inversionistas, proveedores, autoridades y actores internacionales.
“La Fruittrade no es propiedad de Fedefruta. Fedefruta lo que hace es organizar el evento, pero este es un evento que es de la fruticultura chilena”, afirmó.

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