Domingo 22 de Mayo de 2022

María Inés Figari por la sequía en Coquimbo: “Esta es una crisis humanitaria”

Marzo 25, 2022

Nota publicada en Revista del Campo.

María Inés Figari, presidenta de la Sociedad Agrícola del Norte, recalca que más de 30 mil agricultores, especialmente pequeños y medianos, están en riesgo de perder todo por la falta de agua. El llamado es a invertir urgente en soluciones de largo plazo.

‘Esta es una crisis humanitaria, un drama humano, que necesita acciones urgente’, dice con angustia María Inés Figari, presidenta de la Sociedad Agrícola del Norte (SAN). Se refiere a que la sequía que afecta a la Región de Coquimbo está sacando de sus tierras a cientos de agricultores, donde cerca de un 80% son pequeños y medianos. Se trata de crianceros, hortaliceros, productores de uva pisquera que ven con desesperación que sus cultivos se secaron.

‘Hoy solo un 40% de la superficie agrícola está produciendo. Y en la zona el 80% de los casi 37 mil productores son pequeños agricultores cuya vida es el campo. Esto tiene un impacto profundamente humano. Son territorios poblados por personas que no tienen ninguna posibilidad más que trabajar y vivir en el campo. Lo que han juntado toda su vida ha sido su terreno en el campo. Vivir en el campo es una forma de vida que uno elige porque lo siente de corazón’, recalca.

La sequía que afecta a la zona, dice, es meteorológica e hidrológica, es decir, desde 2018 las precipitaciones han estado por debajo de lo normal; y simultáneamente los caudales de los últimos cuatro años han venido cayendo, lo que también afecta al agua embalsada, según los datos del Centro de Estudios Avanzados de Zonas Áridas, Ceaza.

A ello, además, se suma que las temperaturas en invierno también han estado por sobre las normales.

‘Esta es una crisis muy profunda, de la que pocos se han percatado. No hemos sido capaces de hacer que vean la magnitud real de lo que estamos viviendo. Y eso nos ha hecho mucho daño porque no se entiende de qué estamos hablando’, enfatiza.

Se refiere a que de acuerdo al informe del febrero de la DGA, el agua embalsada en los 8 embalses de la región tienen un promedio de 19% de la capacidad total. En el Elqui, el que mejor está es La Laguna, que alcanza un 58% de la capacidad; en Limarí, Recoleta está a un 20% de su capacidad y La Paloma a 14%; y en Choapa, Corrales, el más grande, solo tiene un 5%.

‘Tengo información de que en Choapa están incluso un 10% más bajo que él mes históricamente menor. Esto afecta principalmente a todo el secano’.

Y los próximos meses solo anuncian más dificultades: se proyecta que en el trimestre marzo/abril/mayo las precipitaciones seguirían por debajo del rango normal en la mayor parte del país, es decir, se mantendría la tendencia a un año seco.

‘Entonces estamos pasando una nueva temporada seca. Y no nos podemos olvidar que tenemos cultivos de invierno, como son los cítricos, las paltas. Esto también afectaría muy fuerte el crecimiento de praderas, lo que es muy importante porque es lo que consumen los animales y también actúa como defensa a la erosión’, dice la dirigente gremial.

Qué se viene

La presidenta de la SAN insiste: ‘En adelante hay pequeños agricultores que ya no tienen cómo seguir. Constantemente me están llamando, me vienen a ver y me dicen, por favor ayúdenos’.

Parte importante de los problemas que se les está generando es que ‘por ejemplo, vemos que los bancos están cortando el oxígeno a agricultores. Ellos quieren seguir trabajando. Entonces piden que por favor les posterguen el pago de las deudas por dos años. Aquí hay que entender que esto no es un problema de que el agricultor haya hecho una mala gestión, sino que es un problema de la naturaleza que nos está jugando una mala pasada’.

Por lo mismo, ella, como presidenta de la SAN, propondrá una reunión con los bancos ‘para que podamos informar bien, porque me parece que ha quedado poco informada la verdadera realidad de esto que se vive’.

Se refiere a que con una capacidad productiva de solo un 40%, por la escasez hídrica, el agricultor no puede generar lo que tenía estimado y ello, además impactará también en el abastecimiento de hortalizas, como papas, que se producen para el resto del país.

‘A ello hay que sumar a los crianceros que no tienen pastos para sus animales y también hay que recordar que en esta región está la uva pisquera que es el sostén de miles de pequeñas familias y que hoy ven que su producción está seca’, comenta.

Explica que desde la SAN, a través del área social, han intentado apoyar

con semillas, agroinsumos, comida para la gente y para los animales. ‘El objetivo es que con las pequeñas dotaciones de agua que tienen puedan poner tomates, porotos, lechugas que les dé para la subsistencia. Aquí estamos entrando en un trabajo de subsistencia… Aquí son seres humanos’ .

No se puede esperar más

En la zona, solo el 50% de los productores agrícolas cuenta con riego tecnificado, lo que hace que la ineficiencia aumente con la escasez hídrica.

Desde algunos lados proponen construir pozos profundos para cargar los canales.

‘Existe una idea de que esto puede ser pan para hoy día y hambre para mañana, pero para mí ya llegó el hambre. Entre esperar la muerte lenta y hacer el empeño en sobrevivir, me quedo con esto último. Pero bueno, tenemos que darnos cuenta de que somos todos distintos y pensamos distinto. Pero lo concreto es que se necesitan medidas urgentes. Y es urgente que a nivel público, político se interioricen de lo que vivimos, de que aquí hay personas que están perdiendo todo y que se necesitan políticas urgentes’, dice.

Plantea que es urgente que se concrete el plan de sequía y se realice un plan de acción para apoyar a los más de 30 mil agricultores con problemas por la sequía, pero, dice, deben tomarse las previsiones de cara al futuro.

Para la dirigente una opción que ya debiese estar trabajándose es la de instalar desaladoras.

‘La desalación fue la solución en Israel, en España, por lo tanto ¿por qué vamos a ser la excepción? Fui a visitar la primera planta desaladora para uso humano, que está en Caldera. Vimos cómo funciona, como se construye para no poner en riesgo de dañar el borde costero’, sostiene insistiendo en la necesidad de que se haga una en la Región de Coquimbo.

Recalca que la zona posee condiciones más que adecuada para ello. ‘La costa está a una distancia adecuada a las zonas pobladas y de las productivas. Y por otro lado, no toda la costa está ocupada. Hay espacios donde se puede instalar perfectamente la desaladora y sin dañar a nadie’.

Recalca que el Estado ya debiese estar haciendo esta inversión, ya que ‘el agua es de todos los chilenos, por lo tanto, es el Estado el que tiene que hacer esta inversión. Los privados pagaremos por el uso. Es un problema social, es una crisis humanitaria terrible. No se puede esperar más’.

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