Viernes 4 de Diciembre de 2020

Sequía en la zona central analizada en #Fruittrade2018: “Cuando más riego necesitemos, menos disponibilidad (de agua) vamos a tener”.  

Octubre 23, 2018

La gerente general de la Federación de Juntas de Vigilancia de la Sexta Región, Maria Graciela Correa, expuso en Fruittrade2018 cifras y pronósticos de la temporada de riego, además de abarcar propuestas para enfrentar la actual situación de sequía. “Los caudales esperados en todas las estaciones de pronóstico son inferiores a lo medido el 2017-2018”, afirmó.

¿Cuál ha sido el caudal promedio del Río Aconcagua en los últimos 30 años? De 893 millones de metros cúbicos, volumen alejadísimo al pronosticado en la temporada 2018-2019, de solo 350 millones.

“Esto significa que el Aconcagua estaría disponiendo de solo un 39% del agua que ha tenido en estos 30 años, en promedio”, diagnosticó en la Convención Fruittrade 2018 de Fedefruta la gerente general de la Federación de Juntas de Vigilancia de la Sexta Región, Maria Graciela Correa, al exponer la seriedad de la actual crisis hídrica que complica a la zona central de Chile.

“Si vemos el resto de los ríos principales de la zona central (…), está corriendo y va a correr entre un 48 y un 58% del agua a la que estábamos acostumbrados”, reveló, con cifras publicadas por la Dirección General de Aguas. “Los caudales esperados en todas las estaciones de pronóstico son inferiores a lo medido el 2017-2018”.

Correa también analizó que a partir de enero y febrero de 2018, cuando la fruta empieza a requerir de todo el potencial disponible de agua, “vemos en nuestra zona central como el Río Cachapoal, por ejemplo, comienza a caer respecto de los mínimos de los 30 años, y muy lejos del Cachapoal al que estábamos acostumbrados”. Así, este río ha mostrado un 48% menos de sus caudales, mientras que el Tinguiririca, continúa en sus mínimos desde el primer mes de este año.

¿Cuál es el escenario actual? 

“Entre el 2019 y 2018, llevamos prácticamente diez años consecutivos de menores lluvias, que nos acumulan un déficit en torno al 30%”, analizó Correa. “En agosto veíamos un panorama bastante negro para el 2018, con un déficit sobre el 50%, pero con las lluvias de septiembre, será de 40% en la zona central”.

Las lluvias de septiembre “nos han aliviado un poco en el inicio de la temporada”, continuó la dirigente. “Pensábamos que octubre sería realmente malo y lo que ha podido llover nos va a servir, aunque persiste un déficit de lluvias que cuando más riego necesitemos, menos disponibilidad vamos a tener”.

¿Qué hemos aprendido?

Desde el esfuerzo individual, para hacer una mejor gestión del recurso hídrico en este escenario, Correa destaca que los agricultores estén tecnificando el riego para convivir con la escasez. “Eso nos lleva a capacitar a los encargados de riego y cobra especial relevancia la mantención permanente de la red de riego, de canales, acequias y desagües durante toda la temporada”, destaca, ya que de lo contrario, “podemos tener un 40% de pérdida de agua”.

También hizo hincapié en programar los riegos nocturnos vigilados, coordinarse con los vecinos para optimizar el uso del agua por medio de turnos, y promover las mejoras de riego comunitario, entre otras medidas. “Hay ahorros mal entendidos, se ejecutan tareas básicas de mantenimiento, cuando tenemos que dar un salto cualitativo y llenar esas brechas de gestión, mantención y mejoramiento, para poder trabajar con la menor cantidad de agua que estamos teniendo”, enfatizó. “Tenemos que hacer más, tenemos brechas importantes para hacer frente a esta realidad de caudales”.

¿Cómo reaccionamos?

Para Correa, la tarea de cara a optimizar el recurso en contexto de sequía parte por mejorar cualitativamente la gestión de los canales, reduciendo el consumo y evitando las pérdidas tanto como los excesos, rehabilitando tranques abandonados, y mejorando la red completa de canales.

“En el largo plazo, tenemos que almacenar y hay dos modalidades vigentes hoy en día”, explica. “Una es el DL1123 de 1981, en que el embalse lo construye el Estado, lo traspasa a los usuarios, le traspasa la propiedad de las obras, los derechos eventuales sobre las aguas del embalse y la gestión”. La otra, indica Correa, es el modelo de concesión como del embalse Convento Viejo, o el de Punilla en Ñuble que está pronto a ser concesionado. “Si queremos apurar el proceso, pues tendremos que ser los agricultores y lo usuarios en general los que nos abramos a la posibilidad de aportar más para avanzar rápido con estos embalses. Algo resuelto en conjunto con el Estado, claramente hará crecer la economía y la producción”.

Propuesta

La experta adelantó que están trabajando en un Plan Nacional de Gestión de Recarga de Acuíferos. “La idea es estimular el proceso de recarga natural para almacenar agua en escasez”, detalló. “Acompañemos nosotros este ciclo del agua interrumpido por las menores lluvias, ocupando nuestra agua de invierno, ocupando nuestras redes de canales, ocupando nuestra gestión para aumentar y mejorar la recarga a través de los procesos naturales del suelo”.

Correa señala que los canalistas aportarían las redes de canales y derechos de invierno. “Efectúan recarga, se afora, se obtiene el derecho de extraer en verano lo recargado para refuerzo del caudal del canal, en beneficio de todos los usuarios”, afirma, junto con proponer el avance en estudios de recarga artificial, “cómo inyectamos con la calidad de agua adecuada a la existente en el propio acuífero, modalidad que nos interesa llevarla a cabo ya que nos permitiría llegar a agua con mucho menos costo, a un cuarto o menos de recurso hídrico embalsado”.

La presentación de Graciela Correa, con sus propuestas, en Fruittrade.cl

 

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