Jueves 18 de Octubre de 2018

“Hay un antes y un después en los envases agrícolas con la llegada de los supermercados”

Enero 29, 2015

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Nota de El Mercurio

Diversidad, calidad, y productos atractivos son solo algunos de los calificativos con que en la actualidad se puede definir la producción chilena de envases agrícolas. Según explica Antonio Walker Prieto, director de Fedefruta, el mercado nacional para este tipo de productos se encuentra en un buen nivel ya que existe una gran variedad de envases para la exportación de frutas y otros productos, una gama permite llegar directamente a los supermercados, arribar también a más destinos con un producto atractivo a la vista, y acceder a más países con sus distintas normas legislativas.

Cita como ejemplo que la industria frutícola chilena demanda muchísimo este material, y se calcula que esta temporada el sector invertirá cerca de US$ 420 millones en envases agrícolas, lo que corresponde a cerca de un 40% en costos de material.

Otro de los elementos importantes a determinar a la hora de evaluar el mercado chileno de envases agrícolas se refiere a los tipos de envases más utilizados por los agricultores o por quienes trabajan en la industria del packing. Según destaca Walker el envase más usado son las cajas de cartón para la exportación de fruta, cuyas características y capacidad varían según la especie y el destino. En la última temporada, la 2013/2014, la industria frutícola chilena exportó 250 millones de cajas, lo que según el ejecutivo es destacable si se considera que hubo una baja importante a causa de las heladas de septiembre de 2013.

Con respecto a la evolución del mercado de los envases agrícolas a nivel nacional en las últimas décadas el ejecutivo agrega que los cambios han sido importantes y significativos para la industria en diversos aspectos.

“Pasamos a sustituir la madera por cartón, lo que ya fue un gran paso, para luego ir sofisticándolo en su calidad. Pero lo importante es que hay un antes y un después en los envases agrícolas, en especial de la fruta, con la llegada de los supermercados que han venido a comprar fruta a los productores chilenos. Cuando no habían entrado los supermercados para comprar fruta chilena, teníamos solo dos o tres tipos de cajas por especie, que se ofrecían a los mayoristas. Pero, en el momento que los supermercados entraron a Chile a comprar fruta, prácticamente hemos tenido que disponer de un tipo de caja por supermercado. Ahí entonces, la gama se nos amplió enormemente a envases de cinco kilos, dos kilos y medio, ocho, diez, doce kilos, hasta 18, 19, 20 kilos”.

Más trabajo, mayor calidad

El ejecutivo explica que esta nueva realidad hizo subir el costo de materiales de forma muy importante, al igual que el stock que se queda en los packing, e hizo más lento el proceso en la línea de embalaje. Lo anterior debido a que se pasó de hacer dos o tres tipos de cajas, a entre cinco a ocho tipos en la actualidad. Sin embargo, esta nueva realidad hizo que los agricultores entraran a vender mucho mejor sus productos y a un mayor precio, ya que lograron una relación mucho más directa con el consumidor final, por lo que con el transcurso del tiempo –afirma Walker- los beneficios han sido más altos que los costos.

También hay un antes y un después con la diversidad de mercados. Antiguamente los destinos de las exportaciones agrícolas chilenas y especialmente de frutas no superaban los tres destinos (Europa, América Latina y Estados Unidos), hoy la apertura de nuevos mercados alcanza a los cinco continentes.

El director de Fedefruta explica que esta situación no ha sido sencilla de manejar ya que cada mercado pide un tipo de envase distinto, al igual que cada supermercado. “Si bien se hace mucho más sofisticado el tema de los envases, esta apertura conlleva a mayores beneficios”, sostiene.

Agrega que a diferencia de Chile otros países no han querido complicarse con esto, y ellos han puesto las reglas del juego y han dicho “nosotros hacemos dos o tres tipos de embalaje, si le gusta cómpreme o si no, no”. Sostiene que la realidad chilena ha buscado adaptarse a los requerimientos y el aporte de la industria de los envases agrícolas ha sido muy importante.

En relación a la importancia que reviste el contar con un buen y adecuado envase agrícola, Antonio Walker señala que esta realidad va en directa relación con el hecho de la apertura de nuevos mercados. Cuando esto ocurre se requieren nuevos tipos de envase.

Explica que también es muy importante lo que se conoce como el “arte”, el diseño de las cajas, que empieza a perfeccionarse de forma increíble, para hacerlas más atractivas. Cuenta que en este sentido la vanguardia está en China, cuyas cajas se diseñan con colores rojos y dorados. Para cada país el arte cambia notoriamente porque con tanta competencia, todos apuntan a un embalaje atractivo a la vista, y que además sea de mejor calidad.

Agrega que de la misma forma que el diseño, es fundamental el tipo de envase.
“Nos han pedido una caja que sea fácil de manipular en destino, como las Open Top, envases sin tapa que sirven para colocarlos directamente en el supermercado. También es una caja más cara, entonces el costo por kilo de materiales sube, pero logra que en destino se realice el menor esfuerzo posible en cuanto a manipulación de una caja”.

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