Sábado 21 de Julio de 2018

Caleu: un patrimonio frutícola que vale la pena rescatar

Agosto 1, 2008

Caleu, un valle ubicado a 75 kilómetros de Santiago abrigaría un verdadero tesoro de recurso genético frutícola, compuesto por variedades de manzanos, durazneros, perales y membrillos traídos por los mismísimos conquistadores españoles.

Hoy, agricultores descendientes de esos primeros hispanos, tienen interés por recuperar esas valiosas variedades. Por lo mismo, INIA, en el marco de la Estrategia de Desarrollo Territorial definido por uno de los cinco ejes del Ministerio de Agricultura, conciente de la importancia de conservación y aprovechamiento de estos recursos genéticos visitó el lugar para conocer los ecotipos y evaluar el estado entomológico de las especies existente en el lugar.

El director nacional del INIA, Leopoldo Sánchez junto a los investigadores Carlos Muñoz y Horacio López de La Platina; y, el entomólogo Renato Ripa, de La Cruz llegaron hasta Caleu, motivado por rescatar ese material, conservarlo y usarlo en algunos programas de mejoramiento futuro buscando algunos genes, que puedan ser introducidos en las variedades comerciales.

Horacio López, coordinador del Departamento de Sistemas Productivos y Transferencia Tecnológica de INIA La Platina explicó que “existen ecotipos muy antiguos de peras manzanas, duraznos, guindas, uvas, de antes de la colonia y fueron variedades que trajeron los españoles tempranamente a América y que las usaron. Hoy, poseen gran valor genético”.

El interés del INIA, dijo Horacio López, “es mejorar las condiciones de los huertos con estas especies y generar un nicho de producción de esas frutas que son novedosas porque tiene épocas de mercado distintas, tamaño, aromas y dulzores distintos. Hace unos 40 años atrás uno encontraba estas variedades en el mercado”.

El investigador Carlos Muñoz, agrega que, “Caleu es una zona bien interesante desde el punto de vista geopolítico porque existió un asentamiento español muy temprano. Hoy muchos de los habitantes este sector son descendientes de la primera oleada de conquistadores”.

Durante la visita también los acompañó el entomólogo de Inia La Cruz, el doctor Renato Ripa, quien pudo evaluar el estado en que estaban los árboles, la posible existencia de plagas y cuál puede ser en el futuro el mejor control desde el punto de vista del manejo integrado. El doctor Ripa encontró que el material se encuentra bastante sano y que el deterioro que aducían los productores probablemente se debe a la antigüedad de los árboles.

En este momento se evaluando la aplicación de un financiamiento público que permita hacer el rescate de las variedades antiguas. Carlos Muñoz afirma, “estamos en la etapa exploratoria, buscando los recursos para financiar un proyecto de esta naturaleza”.

En terreno se enseñó a los agricultores de la zona de Caleu a colectar material -en unos 15 días más, el grupo de investigadores volverá al lugar a buscar la colecta- con el objetivo de hacer un pequeño vivero en La Platina, repartirles esas plantas y mejorar la producción. En una fase futura, además, quedaría la puerta abierta para el surgimiento de futuros negocios con algunas variedades que pueda ser plantada comercialmente.

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