Miércoles 26 de Septiempre de 2018

Balance de las exportaciones frutícolas 2017-2018: Una temporada bisagra

Abril 9, 2018

Variedades tradicionales de uva de mesa enfrentan un duro escenario, mientras que las cerezas y los nectarines viven gran momento por la demanda china. En arándanos los resultados son inferiores a los esperados por problemas en las frutas. 

Como en todas las temporadas, Carlos Seemann Cox viajó en febrero a Estados Unidos a ver cómo llegaban sus uvas de mesa. El productor de Isla de Maipo sabía que su fruta tenía buena condición y calidad, pero junto a su familia tienen la costumbre de verificar en terreno cómo bajan las cajas de los barcos y conversar con los recibidores para saber cómo se está moviendo el mercado.

Lo que vio el fruticultor no le gustó. Los precios de la variedad flame estaban muy cercanos a los costos de producción.

Cuando volvió a Chile, su familia tomó una decisión drástica: arrancaron la mitad de la superficie de uva de mesa flame.

“Es la tercera o cuarta temporada que sucede lo mismo con la flame. Con resultados como los de este año va a desaparecer. Los fruticultores que trabajaron bien pueden aspirar a empatar, el resto va a tener malos resultados”, sostiene Seemann.

El agricultor cree que esta temporada marcará un antes y un después en la producción de uva de mesa. En Estados Unidos hay un notorio aumento en la demanda por nuevas variedades, aquellas que exigen el pago de patentes. Las tradicionales están teniendo una venta cada vez más difícil. Lo sucedido con la flame solo sería el primer golpe para las uvas de mesa históricas.

Desde el lado de las exportadoras, Ricardo Koch, gerente de Río Blanco SpA, reconoce que “ha sido una temporada compleja”.

Antes de la partida de la temporada las señales eran más optimistas para la uva de mesa. La principal era que Perú venía con una menor producción, debido al daño generado por el fenómeno de El Niño.

En cambio, en otras especies los resultados superaron las expectativas. Los últimos balances de la temporada hablan de 39 millones de cajas exportadas en cerezas. A pesar de que se duplicaron los volúmenes respecto del año anterior, el precio tuvo un aterrizaje suave, manteniéndose como uno de los más rentables del agro chileno.

“Se probó que China es capaz de ‘comerse’ una cantidad de fruta enorme si hay calidad y condición. Nos da tranquilidad como industria”, explica Ricardo Aguilera, productor de cerezas de Angol, en la Región de La Araucanía.

Eso sí, también quedaron lecciones sobre la capacidad instalada para procesar el volumen de cereza que está generando Chile.

La variable china también es importante en los nectarines. Esta es la primera temporada completa en que la producción proveniente de Chile tiene autorización sanitaria para ingresar. Los resultados son interesantes, con una demanda sostenida casi todas las semanas, aunque con precios inferiores a los de Australia, el principal oferente en ese mercado. De hecho, la necesidad de empujar el conocimiento de las características del producto chileno en China, asoma como una lección de esta temporada.

En los arándanos, el balance es mixto. La partida fue buena en cuanto a precios, pero el cierre se complicó por problemas en la oferta exportada.

A continuación, un balance de los principales rubros frutícolas en lo que va de la temporada 2017-2018.

Uva de mesa ¿El comienzo del fin de las variedades tradicionales?

Según la Asociación de Exportadores, hasta el 28 de marzo se habían exportado 501.064 toneladas de uvas de mesa, una baja de 14,2% respecto de lo registrado en el mismo periodo de la campaña anterior. La caída, en todo caso, se debería a que el punto de comparación es la adelantada temporada pasada. Si se mide con el estándar histórico, los volúmenes exportados hasta fines de marzo son normales.

Del monto exportado, el 57,6% de uvas de mesa tuvo como destino Estados Unidos, mientras que el 20,5% fue al Lejano Oriente y 12% a Europa.

La importancia del mercado norteamericano explica que cuando hay nubes negras por allá, acá cae un diluvio.

“No hay otra lectura de esta temporada, los supermercados de Estados Unidos están prefiriendo las variedades nuevas”, sostiene Ricardo Koch.

Las razones pasan por una vida de poscosecha más larga, calibres más grandes y mayor dulzor.

“Entre tener una flame que dure un par de días en la góndola o una de las nuevas variedades que dura casi una semana, los supermercados prefieren la última opción”, afirma Carlos Seemann Cox.

El cambio de estrategia de los supermercados es tal, que incluso en una temporada en que Perú tuvo una baja superior al 10% en su oferta de uva de mesa, los precios estuvieron malos. Los recibidores tenían complicaciones para mover volúmenes importantes de flame chilenas por la baja demanda de los supermercados.

Seemann explica que la caja de flame se movió entre los US$ 8 y US$18. Solo en el punto más alto de ese trecho se alcanzan a pagar los costos de producción. Por eso buena parte de los productores de flame escribirán sus resultados en rojo.

Desde la Asoex ratifican el complicado momento para las variedades tradicionales, que cada vez están teniendo menos espacio en el mercado internacional.

“Las variedades nuevas, en cambio, están mostrando mejores precios, son mejor apreciadas. Los mercados internacionales y los consumidores están requiriendo fruta más dulce, más grande, sin semilla, con mejor presentación de racimo. Ahora bien, cada productor es quien debe determinar si hará el recambio varietal y qué variedad adquirirá según su realidad y negocio”, sostiene Ronald Bown, presidente del gremio exportador.

El dirigente explica que en Atacama, por ejemplo, tras los aluviones de 2015 que dañaron seriamente un número importante de parronales, algunos productores optaron por plantar nuevas variedades. En promedio el recambio involucraría 300 hectáreas al año de un total de 6.000 hectáreas de la zona.

“A la fecha se exportan desde Chile 117 variedades de uvas de mesa, dentro de las cuales las nuevas están demostrando un importante crecimiento. Ejemplos hay varios. En timco, una variedad roja, durante la temporada se exportó en 2016-2017, 7.339 toneladas, lo que representó un incremento de 185% en relación a la campaña anterior. Sweet celebration, también uva roja, dicha temporada tuvo envíos de 5.536 toneladas, con un incremento de 82% en relación a los volúmenes de 2015-2016. También podemos nombrar a Arra 15, variedad blanca, de la cual nuestro país exportó en la temporada 2016-2017 unas 4 mil toneladas”, explica Bown.

En todo caso, desde el lado de los productores, se señala que para agilizar la adopción de nueva genética es necesario algunos cambios en como se cobra el royalty.

“En Chile está muy ligado a trabajar con una exportadora. Para los que salimos a exportar en forma directa no es tan atractivo ese modelo”, sostiene Carlos Seemann Cox.

En tanto, Luis Schmidt, presidente de Fedefruta, advierte que hay que enfrentar dificultades en el financiamiento de las nuevas variedades.

“Son inversiones importantes. El problema es que en algunas variedades nuevas el agricultor no compra las parras, sino que paga una especie de arriendo. Para los bancos no es un activo hipotecable. Estamos en conversaciones con varias instituciones para ver algún tipo de solución”, sostiene Schmidt.

NECTARINES FELICES EN CHINA

Las cifras oficiales hablan de un salto notable. A fines de marzo las exportaciones de nectarines a China acumulaban 1.924.665 cajas, frente a solo 303.424 cajas enviadas a igual fecha de la temporada anterior.

A fines de enero de 2017 las autoridades sanitarias orientales dieron el sí al ingreso de nectarines chilenos. Con la apertura total, los exportadores se tomaron el país oriental.

Hasta hace dos temporadas existía un consumo informal de nectarines chilenos, reexportados desde Hong Kong. La demanda estaba restringida al sur de China, en las cercanías de Guanzhou. En la temporada 2017-2018 se comenzó a explorar también el interior del país.

“Chile llegó con buena fruta y se logró vender volúmenes grandes a buenos precios en la gran mayoría de las semanas. Quizás estuvieron más bajos que las expectativas, pero se trató de valores estables”, sostiene Alberto Cruz, gerente comercial de la exportadora Gesex.

El ejecutivo explica que salvo la semana previa y posterior al Año Nuevo chino, en que las que el país se paraliza, la demanda fue sólida.

De paso, el crecimiento de las exportaciones ayudó a descomprimir terceros mercados, como el alicaído Taiwán.

En todo caso, la lección de la temporada es que queda mucho trabajo por delante con esta fruta. Mientras que los nectarines chilenos se movieron en torno a los 170 a 180 yuanes por caja de 9 kilos, Australia lograba 200 yuanes por caja.

“En muchas ciudades no conocían el nectarín chileno. Comparamos los grados brix de las frutas australiana y chilena y comprobamos que teníamos iguales o mejores índices. Hay espacio para crecer en precios en la medida que los consumidores se den cuenta de la calidad de nuestra oferta como país”, sostiene Cruz.

De hecho, en marzo la Asoex lanzó una inédita campaña de marketing para esa fruta en China. El foco principal fue asociar los nectarines con beneficios para la salud.

ARÁNDANOS, CAÍDA DE PRECIO

Si en las uvas de mesa el mercado mandó un mensaje claro, en los arándanos no fue la excepción. Su principal destino es Estados Unidos.

“El mercado se acostumbró a tener buena fruta todo el año, cuando no se llega a ese estándar, los precios se resienten”, sostiene Carlos Ferrer, director de la exportadora Carsol.

La temporada partió auspiciosa, sin mayores problemas climáticos, lo que posibilitó que el volumen exportado trepara a las 110 mil toneladas, frente a las cerca de 103 mil toneladas de la campaña 2016-2017.

Sin embargo, problemas de condición y calidad dañaron los precios desde mediados de enero en adelante y registraron niveles inferiores a los de la temporada anterior. En el mercado se asume una caída promedio de precios cercana al 10%. “La mayoría de los productores no quedó conforme”, resume Ferrer.

En China, un mercado emergente para el berry, la situación fue similar.

“Este año vimos una mayor dispersión en los precios. La buena fruta se pagó bien, pero a la que tenía problemas le costó moverse. China es un mercado para fruta de alta calidad”, afirma Cristóbal Duke, gerente general de Huertos Collipulli.

CEREZAS, ATERRIZAN PRECIOS 

“Fue una buena temporada para las cerezas, el mercado chino fue capaz de absorber mucho más fruta”, explica Rodrigo Aspillaga, gerente comercial de la exportadora Prize.

Aunque en el mercado se reconoce una baja promedio de 20 a 25% en los precios comparado con la temporada pasada, el salto en la producción más que compensa la caída. Mientras que en la campaña anterior se enviaron casi 19 millones de cajas, la actual cerraría en las 39 millones de cajas.

A la hora del balance, eso sí hay una luz amarilla respecto a la capacidad de proceso.

Las cerezas que tenían problemas de condición al llegar a China, recibieron un castigo importante en los precios.

En el sector se explica que esa situación se acentuó por esperas más largas de lo habitual de la fruta antes de ser procesada en los packings. “Es necesario como país hacer más inversiones en la capacidad de proceso para los volúmenes que vendrán en las próximas temporadas”, recalca Aspillaga.

Fuente: Revista del Campo

Próximos Eventos

1527724800 / 1537954340
1532563200 / 1537954340
1533772800 / 1537954340
1534809600 / 1537954340
1538524800 / 1537954340